domingo, 9 de marzo de 2025

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER GRUPO A

    DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER Grupo A 


Las mujeres que asumirán la víspera al Día Internacional de la Mujer y la designada titular del MTOP destacó lo “histórico” de la situación. Todas las ministras del futuro gabinete asumirán el 7 de marzo: “Es una muy buena señal en este marco de cambio de autoridades que es histórico por la expectativa que ha generado a nivel internacional y que lo hagamos las mujeres previo al 8 de marzo”, dijo Lucía Etcheverry.

    Luego de la asunción presidencial del 1º de marzo y una vez culminado el feriado de Carnaval, comenzarán a asumir los nuevos ministros, que lo harán de manera escalonada.

Las últimas en asumir, según informó Búsqueda, serán las mujeres del gabinete: Cecilia Cairo (Vivienda), Cristina Lustemberg (Salud Pública), Sandra Lazo (Defensa), Lucía Etcheverry (Transporte y Obras Públicas) y Fernanda Cardona (Industria, Energía y Minería).

https://www.telenoche.com.uy/nacionales/todas-las-ministras-dfuturo-gabinete-asumiran-el-7-marzo-es-una-buena-senal-dijo-lucia-etcheverry-n5380826

Actividades:

1) ¿A qué género discursivo pertenece este texto?

2) Averigua: ¿Cuántos ministerios hay en el próximo gobierno?, ¿quiénes son el secretario y prosecretario de la Presidencia, ¿cuántas Secretarías existen?, ¿qué número de mujeres tienen su presencia en estos niveles?. ¿Ha habido alguna presidenta mujer en el Uruguay?

3)Piensa: ¿Hay paridad entre hombres y mujeres en el momento de asignar los cargos?, ¿por qué te parece que no hemos tenido mujeres presidentas?, ¿cuáles son los obstáculos para que la mujer llegue a cargos de poder en política?

4) ¿Por qué te parece importante que las mujeres asuman sus cargos un mismo día previo al Día Internacional de la Mujer?

5)¿Te parece necesario que exista un Día Internacional de la Mujer? Me interesa tus fundamentaciones.

Presentación.

Lectura del texto, presenta al grupo en general las respuestas elaboradas en tu subgrupo, escucha atentamente las respuestas de tus compañeros y piensa en temas subyacentes que vincule todos los textos.















domingo, 8 de diciembre de 2024

Los músicos de Crónicas marcianas. Ray Bradbury

   Los músicos

    Los niños daban largos paseos por el campo marciano. De cuando en cuando abrían las olorosas bolsas de papel y metían allí las narices y respiraban el penetrante aroma del jamón y de los encurtidos de con mayonesas y escuchaban el gorgoteo de la naranjada gaseosa en las botellas tibias. Balanceaban las bolsas de comestibles, repletas de cebollas verdes, acuosas y limpias, de olorosas salchichas, de roja salsa de tomate y de pan y se desafiaban mutuamente a desobedecer las órdenes severas de las madres. Corrían gritando:

    - ¡El primero se lleva todo!

    Paseaban en verano, otoño o en invierno. En otoño era más divertido, pues imaginaban entonces que arrastraban los pies entre las hojas otoñales de la Tierra

    Avanzaban imponiéndose silencio, unidos codo con codo, agitando sus palos, recordando que sus padres les habían dicho: "¡Allá no!" ¡A ninguna de las ciudades viejas! Cuidado a dónde vas. Recibirás la paliza más grande de tu vida cuando vuelvas a casa. "Te miraremos los zapatos".

    Una niña decía: "Aquí no hay nada". Y de pronto uno de ellos echaba a correr y entraba en la casa de piedra más próxima, cruzaba la sala y entraba en el dormitorio sin mirar alrededor comenzaba a dar puntapiés y a moverse con pasos arrastrados, y las hojas negras y quebradizas, volaban en el aire. Detrás de un niño corrían otros seis, y el primero hacía de músico, tocando los blancos huesos xilofónicos que yacían bajo los copos cenicientos. Una enorme calavera aparecía a veces rodando, con una bola de nieve y los niños gritaban. Las costillas parecían patas de araña y lloraban como un arpa de sonidos apagados, y los negros copos de la mortalidad volaban alrededor de la arrastrada danza de los niños. Se empujaban unos a otros y caían entre las hojas, en la muerte que transformado a los muertos en copos y sequedad, en un juego de niños con estómagos donde goteaba la naranjada gaseosa. (...).

    Luego de los niños, de rostros luminosos de sudor mordisqueaban el último emparedado. Y después de un puntapié fina, de un último concierto de marimba, de una última arremetida al montón de hojas otoñales, volvían a sus casas. Las madres les examinaban los zapatos en busca de copos negros y una vez descubiertos, venían los baños calientes y las palizas paternas...

                                                              Crónicas marcianas. Ray Bradbury.

                                            

domingo, 1 de diciembre de 2024

Las langostas. Crónicas marcianas de Ray Bradbury

Crónicas marcianas 
Las langostas 
Los cohetes incendiaron las rocosas praderas, transformaron la piedra en lava, la pradera en carbón, el agua en vapor, la arena y la sílice en un vidrio verde que reflejaba y multiplicaba la invasión, como espejos hechos trizas. Los cohetes vinieron redoblando como tambores en la noche. Los cohetes vinieron como langostas y se posaron como enjambres envueltos en rosadas flores de humo. Y de los cohetes salieron de prisa los hombres armados de martillos, con las bocas orladas de clavos como animales feroces de dientes de acero, y dispuestos a dar a aquel mundo extraño una forma familiar, dispuestos a derribar todo lo insólito, escupieron los clavos en las manos activas, levantaron a martillazos las casas de madera, clavaron rápidamente los techos que suprimirían el imponente cielo estrellado e instalaron unas persianas verdes que ocultarían la noche.
Y cuando los carpinteros terminaron su trabajo, llegaron las mujeres con tiestos de flores y telas de algodón y cacerolas, y el ruido de las vajillas cubrió el silencio de Marte, que esperaba detrás de puertas y ventanas.
En seis meses surgieron doce pueblos en el planeta desierto, con una luminosa algarabía de tubos de neón y amarillos bulbos eléctricos. En total, unas noventa mil persona llegaron a Marte, y otras más en la Tierra preparaban las maletas.
 Propuesta APE Actividades 
 1)Analiza gramaticalmente la siguiente estructura sintáctica, determina si hay un grupo oracional y cómo se relacionan estas oraciones.   Determina sujeto expreso, predicado, complementos del verbo. Los cohetes incendiaron las rocosas praderas, transformaron la piedra en lava…  
2)¿En qué lugar transcurren los hechos que se relatan?  
 3) Este texto se publicó en 1946 ¿por qué razón este escritor se considera un visionario a pesar de escribir ciencia ficción?  
 4)¿Qué rol cumplen las mujeres en este cuento? 
 5) ¿Por qué otra palabra de significado similar sustituirías a “algarabía”? 
 6)¿Qué nos permite interpretar el título del relato?  
 7)¿Cuáles habrán sido los principales desafíos de los colonos? 

Crónicas marcianas. El verano del cohete. Ray Bradbury

El verano del cohete 
 Un minuto antes era invierno en Ohio; las puertas y las ventanas estaban cerradas, la escarcha empañaba los vidrios, los trozos de hielo bordeaban los techos, los niños esquiaban en las pendientes; las mujeres envueltas en abrigos de piel, caminaban torpemente por las calles heladas como grandes osos negros. 
Y de pronto, una larga ola de calor atravesó el pueblo; una marea de aire tórrido, como si alguien hubiera abierto de par en par la puerta de un horno. El calor latió entre las casas, los arbustos, los niños. El hielo se desprendió de los techos, se quebró y empezó a fundirse. Las puertas se abrieron, las ventanas se levantaron, los niños se quitaron las ropas de lana, las mujeres guardaron en los armarios los disfraces de oso, la nieve se derritió descubriendo los antiguos y verdes prados del último verano. El verano del cohete. Las palabras corrieron de boca en boca por las casas abiertas y ventiladas. 
El caluroso aire desértico alteró los dibujos de la escarcha en los vidrios, borrando la obra de arte. Esquíes y trineos fueron de pronto inútiles. La nieve, que venía de los cielos helados, llegaba al suelo como una lluvia cálida.  La gente se asomaba a los porches húmedos y observaba el cielo, cada vez más rojo. El cohete instalado en su plataforma, lanzaba rosadas nubes de fuego y calor de horno. El cohete, de pie en la fría mañana de invierno, engendraba el estío con el aliento de sus poderosos escapes. 
El cohete transformaba los climas y durante unos instantes fue verano en la Tierra.
 Propuesta APE Actividades
 a)Resume el contenido del texto, recuerda usar tus palabras. 
 b) Estudia sintácticamente el siguiente enunciado: La nieve, que venía de los cielos helados, llegaba al suelo como una lluvia cálida. 
 c) Sustituye “que venía de los cielos” por un adjetivo que mantenga el mismo sentido que en el sintagma original. 
 d) Pon dos ejemplos de lenguaje figurado, explica qué artilugio lingüístico está presente en cada uno.
 e) Menciona los cambios que viven los pobladores con la partida del cohete.

domingo, 17 de noviembre de 2024

Fragmento II de La traducción de Pablo De Santis

     

                                                            Capítulo XX

    El gerente dudó unos segundos, amagó una negativa, y finalmente tomó un manojo de llaves. Ana y Rauach desaparecieron en el ascensor.

    Subí las escaleras. El primer piso estaba desierto; en el segundo encontré a Ana, que caminaba perdida. Con las dos manos se apretaba la boca del estómago.

    Rauach, el gerente del hotel, cerró la puerta de la habitación. Sacó un pañuelo del bolsillo y limpió los números dorados, tres-uno-seis, hasta hacerlos brillar. Solo reaccionó cuando le toqué el hombro. No dijo nada, pero despertó.

    -Voy a llamar al comisario.

    Khun era un buen anfitrión; esperó que casi todos hubieran terminado de comer para dar la noticia: Rina Agri está muerta. Después de un profundo silencio, todo el mundo empezó a preguntar a la vez. Khun contestó, a medida que respondía, él perdía sus energías y también los demás; cada pregunta agotaba poco a poco el tema, pero también la animación.

    Guimar llegó como un personaje nuevo incluido en una comedia para animar un cuarto acto que agoniza. Dejó su impermeable sobre uno de los sillones. Miró hacia todos lados con reprensión; no hubo nadie que no sintiera algo de culpa por las molestias que causábamos al pacífico pueblo y a su pacífico comisario.

-¿Dónde está?- preguntó.

-En el 316. Lo acompaño- dijo Rauach.

Durante diez minutos, los traductores hablamos de Rina Agri. Hablamos, todavía en presente, como si no se hubiera ido del todo, como si estuviera haciendo las valijas y fuera una falta de tacto condenarla al pasado. Después de todo, había dos platos de más en la mesa, que nadie había tocado...

         Fragmento de La traducción de Pablo De Santis

viernes, 11 de octubre de 2024

Rima LIII de Gustavo Adolfo Bécquer

Rima LIII


Volverán las oscuras golondrinas

en tu balcón sus nidos a colgar,

y otra vez con el ala a sus cristales

jugando llamarán:


pero aquellas que el vuelo refrenaban

tu hermosura y mi dicha a contemplar,

aquellas que aprendieron nuestros nombres,

ésas... ¡no volverán!



Volverán las tupidas madreselvas

de tu jardín las tapias a escalar,

y otra vez a la tarde, aún más hermosas,

sus flores se abrirán.


pero aquellas cuajadas de rocío,

cuyas gotas mirábamos temblar

y caer, como lágrimas del día...

ésas...¡no volverán!


Volverán del amor en tus oídos

las palabras ardientes a sonar;

su corazón de su profundo sueño

tal vez despertará;


pero mudo y absorto y de rodillas,

como se adora a Dios ante su altar.

como yo te he querido...desengáñate,

¡así no te querrán!

 


  


 
  

  

domingo, 8 de septiembre de 2024

Encuentro con el verdugo de Pablo De Santis

Tuve que viajar por motivos de trabajo a una ciudad del norte. Llegué a la caída del sol y caminé en busca de alojamiento. En todas partes me decían lo mismo: no había lugar para mí. Entré en la calle más angosta y oscura, confiado en que nadie más que yo buscaría una habitación entre aquellas paredes. La dueña de una de aquellas cuevas miró con su único ojo mis monedas y aceptó darme una habitación. El precio fue alto./ 


 -El único inconveniente es que tiene que compartirla./ No me importó: Había dormido con las peores compañías. Me tendí en un catre de madera, junto a la ventana. En el fondo de la habitación, en una cama de madera, alguien dormía./ 

 Al despertar encontré, al pie del catre, a un hombre gigantesco. Había empezado a hablar antes que abriera los ojos./ 

 -Los dos somos forasteros. Este no es un buen sitio para forasteros./ Me contó el largo viaje que los había llevado hasta allí. Lo escuché con paciencia. Después de su relato dijo: -No sabés quién soy, sino no hubieras hablado conmigo. Soy el verdugo./ 

 Esperaba que me alejara de un salto./ -Un oficio como cualquiera-dije./

 El extraño y sombrío hombre buscó entre sus cosas una varilla de madera, atada a una correa de cuero./

 -Cuando voy al mercado tengo que señalar los alimentos con esta vara. Nadie quiere comer una manzana que ha sido tocada por la mano del verdugo./ 

 -Veo que es un pueblo de gente ignorante y supersticiosa- dije con desgano./ 

 -Vienes de afuera y dices de no creer en estas cosas. ¿Pero acaso serías capaz de darme la mano?/

 Me tendió una enorme mano roja, llena de cicatrices: heridas y marcas dibujadas por el roce de las sogas y el filo de las hachas./ 

 Apreté su mano, menos fría que la mía./ 

 -Es la primera vez que alguien le tiende la mano al verdugo. ¿Quién eres, que no le tienes miedo a nada?/ 

 -Soy el nuevo verdugo- respondí-. He venido a reemplazarte./ 

 Pablo De Santis. Cuento publicado en el libro Rey secreto, Editorial Colihue. (2005).