Entrevista a una actriz de Crepúsculo
domingo, 6 de junio de 2021
Entrevista a una actriz de Crepúsculo
domingo, 9 de mayo de 2021
Entrevista a un booktuber: Rodrigo Éker
Desde Mendoza, Rodrigo Éker nos cuenta su experiencia como booktuber
Cuatro Bastardos: -¿ Desde cuándo subís tus videos en tu canal? ¿Cómo se te ocurrió la idea?
Rodrigo Éker: - Abrí el canal en enero de 2016. Tenía intenciones de hacerlo mucho antes, ya que miro videos de booktubers desde hace tiempo, pero lo abrí en el momento que creí más oportuno. Siempre he amado la lectura y me pareció una excelente manera de conectarme con lectores y escritores de todas partes del mundo. La comunidad de booktube, después de todo, es muy abierta y receptiva con todo aquel que decida involucrarse en ella.
CB - ¿Cuál es el primer video de tu canal que recomendás a tus lectores para conocerte?
É.R - Si es para conocerme desde lo personal, les recomiendo que miren mi video de "50 cosas sobre mí" donde hablo un poco sobre mis gustos personales, preferencias y otras cosas al azar. Con relación a la literatura, pienso que algunos de mis videos más logrados son "Ficción litera vs. ficción de género", "Cómo reducir tu biblioteca", y la serie de seis videos que hice para mi especial de Hallloween.
C.B:- ¿Por qué elegís un medio audiovisual? ¿Qué te permite este soporte?
É.R.- Creo que el futuro es audiovisual. Vivimos en una época de integración y multitasking. Las personas -particularmente jóvenes- ya no se conforma con leer un libro o mirar una película. Quieren vivir una intersección de medios, inmediatez y retroalimentación. La participación es clave. Hemos roto la barrera entre el escritor y su público, el cineasta y su público. Hasta es posible interactuar con un político o una celebridad desde la comodidad de tu casa. Youtube es una herramienta muy poderosa para los escritores, ya que le pone una cara y una voz al creador y saca a relucir su personalidad a la vista de todos. Además -y esto es cierto para todo youtuber-, se crea una relación de cercanía muy particular entre el creador de contenido y el espectador, pues en cierto sentido se asemeja a una charla cara a cara entre uno y uno. Gracias a los comentarios, el intercambio se torna directo.
En lo personal, no encuentro muy complicado o demandante generar nuevo contenido o editarlo, pero todavía tengo dificultades para desenvolverme con naturalidad frente a la cámara. Es algo que me tocará superar de a poco.
C.B: - ¿Qué tipos de videos, reseñas, comentarios, consejos- subís?
É.R.: - Mayoritariamente subo reseñas, bookstags y wraps-ups (resúmenes de lectura). También he experimentado con otras expresiones de contenido literario (consejos, listas, reflexiones, análisis y especiales temáticos). Tengo muchos planes para diversificar el contenido en el futuro y siempre presto mucha atención a las sugerencias de mis seguidores. Ocasionalmente, he aprovechado para incluir un poco de contenido musical.
C.B.:- ¿Cómo te manejas con las redes sociales?
É.R.- Es un constante aprendizaje. Me concentro en tratar de articular los contenidos de mi blog, mi canal de Youtube, mi cuenta de Twitter, y mi feed de Instagram. Distintas plataformas atraen a distintos tipos de personas y requieren distintos acercamientos. Esa es una de las bellezas de nuestra era de redes sociales: los intereses más diversos puede converger para unir a la gente a través de sus pasiones.
C.B.:- ¿Cuáles son tus libros favoritos?
É.R._ Es difícil elegir, pero algunos de los que se me vienen a la mente son Moby Dick de Hermann Melville, Doktor Faustus de Thomas Mann, El idiota de Fyoror Dostioevski, Las olas de Virginia Woolf y las Correcciones de Jonathan Franzen. Son libros que, de alguna manera, han cambiado mi manera de pensar en el mundo y la literatura.
C.B.:- ¿Cómo es la relación con tus espectadores?
É. R.- He formado amistades. He abierto espacios de interacción -preguntas y respuestas- y planeo continuar haciéndolo en el futuro. Leo y respondo comentarios y siempre estoy pendiente de las dudas, consultas y opiniones de mis espectadores. En muchos sentidos hemos creado una micro comunidad que de a poco va creciendo. Algunos, incluso, han leído libros que he recomendado y yo también he leído otros que ellos me han recomendado. Es un constante ida y vuelta.
https://cuatrobastardos.com/2017/03/20/rodrigo-eker-entrevista-booktuber/
Fragmento de un cuento de Andrea Arismendi Miraballes Mes del Libro
lunes, 19 de abril de 2021
Carta IV de Robert Walton a su hermana Margaret Frankenstein Módulo introductorio
Carta IV
Inglaterra, 5 de agosto de 17...
Querida Sra. Saville:
Nos ha ocurrido un accidente tan extraño, que no puedo dejar de anotarlo, si bien es muy probable que me veas ante de que estos papeles lleguen a tus manos.
El lunes pasado (31 de julio) nos hallábamos rodeados por el hielo, que cercaba el barco por todos los lados, dejándonos apenas el agua precisa para continuar a flote. Nuestra situación era algo peligrosa, sobre todo porque nos envolvía una espesa niebla. Decidimos, por tanto, permanecer al pairo con la esperanza de que adviniera algún cambio en la atmósfera y el tiempo.
Hacia las dos de la tarde, la niebla levantó y observamos, extendiéndose en todas direcciones, inmensas e irregulares capas de hielo que parecían no tener fin. Algunos de mis compañeros lanzaron un gemido, y yo mismo empezaba a intranquilizarme, cuando de pronto una insólita imagen acaparó nuestra atención y distrajo nuestros pensamientos de la situación en la que nos encontrábamos. Como a media milla y en dirección al Norte vimos un vehículo de poca altura, sujeto a un trineo y tirado por perros. Un ser de apariencia humana, pero de gigantesca estatura, iba sentado en el trineo y dirigía los perros. Observamos con el catalejo el rápido avance del viajero hasta que se perdió entre los lejanos montículos de hielo.
Por la mañana, en cuanto hubo amanecido, salí a cubierta y me encontré a toda la tripulación a un lado del navío, aparentemente conversando con alguien fuera del barco. En efecto, sobre un gran fragmento de hielo, que se nos había acercado durante la noche, había un trineo parecido al que ya habíamos divisado. Únicamente un perro permanecía vivo: pero había un ser humano en el trineo, al cual los marineros intentaban persuadir de que subiera al barco. No parecía como el viajero de la noche anterior, un habitante salvaje procedente de alguna isla inexplorada, sino un europeo. Cuando aparecí en cubierta, mi segundo oficial gritó: -Aquí está nuestro capitán, y no permitirá que usted muera en mar abierto.
Al verme, el hombre se dirigió a mí en inglés, si bien con acento extranjero: -antes de subir al navío -dijo- ¿tendría la amabilidad de indicarme hacia dónde se dirige?
Podrás imaginar mi sorpresa al oír semejante pregunta de labios de una persona al borde de la muerte y para la cual yo habría pensado que mi barco ofrecía un recurso que no hubiese cambiado ni por las mayores riquezas del mundo. Le respondí, sin embargo, que nos dirigíamos al Polo Norte en viaje de exploración.
Pareció satisfacerle y consintió subir a bordo. ¡Santo cielo, Margaret! Si hubieras visto al hombre que de esta forma ponía condiciones a su salvación, tu sorpresa hubiera sido ilimitada. Tenía los miembros casi helados y el cuerpo horriblemente demacrado por la fatiga y el sufrimiento, jamás vi hombre alguno en condición tan lastimosa. Intentamos llevarlo al camarote, pero e cuanto dejó de estar al aire libre perdió el conocimiento, de manera que volvimos a subirlo a cubierta y lo reanimamos frotándolo con coñac y obligándolo a beber una pequeña cantidad. [...]
Así pasaron dos días, sin que pudiera hablar, y a menudo temí que los sufrimientos le hubiesen privado de la razón. Cuando se hubo repuesto un poco, lo llevé a mi propio camarote y lo atendí cuanto me lo permitían mis obligaciones. Nunca había conocido nadie más interesante. Suele tener una expresión exaltada, como de locura, en la mirada. Pero hay momentos en los que, si alguien le demuestra alguna atención o le presta el más mínimo servicio, se le ilumina la cara con un benevolencia y ternura que no he visto en otro hombre. Cuando mi huésped se encontró un poco mejor, expresó:
- Voy en busca de alguien que huyó de mí.
- ¿ Y el hombre a quien perseguía viajaba de manera semejante?
- Sí.
- Entonces pienso que lo hemos visto, pues el día antes de recogerlo a usted vimos unos perros tirando de un trineo, en el cual iba un hombre. [...]
Por lo que respecta a este extraño incidente, este es mi diario hasta el momento. la salud de nuestro huésped ha ido mejorando gradualmente, pero apenas habla, y parece inquietarse cuando alguien que no sea yo entra en su camarote. Sin embargo, sus modales son tan conciliadores y delicados, que todos los marineros se interesan por su estado, a pesar de no haber tenido apenas relación con él. Por mi parte, empiezo a quererlo como a un hermano, su constante y profundo pesar me llena de piedad y simpatía. Debe haber sido una persona muy noble en otros tiempos, ya que, deshecho como está ahora, sigue siendo tan interesante y amable. Te decía en una de mis cartas, querida Margaret, que no hallaría ningún amigo en el vasto océano, pero he encontrado un hombre a quien, antes que la desgracia quebrara su espíritu, me hubiera gustado tener por hermano.
De tener nuevos incidentes que relatar respecto del extranjero, te tendré al tanto.
Afectuosamente, tu hermano,
Robert Walton
jueves, 18 de marzo de 2021
Evaluación 1er año
Evaluación 2os.
domingo, 7 de marzo de 2021
Fábula del caballo y el asno
Un hombre tenía un caballo y un asno.
Un día que ambos iban camino a la ciudad, el asno, sintiéndose cansado, le dijo al caballo:
- Toma una parte de mi carga si te interesa mi vida.
El caballo haciéndose el sordo no dijo nada y el asno cayó víctima de la fatiga, y murió allí mismo.
Entonces el dueño echó toda la carga encima del caballo, incluso la piel de asno. Y el caballo suspirando dijo:
- ¡Qué mala suerte tengo! ¡Por no haber querido cargar con un ligero fardo ahora tengo que llevar todo, y hasta con la piel de asno encima!
Moraleja o enseñanza: Cada vez que no tiendes tu mano para ayudar a tu prójimo que honestamente te lo pide, sin que lo notes en ese momento, en realidad te estás perjudicando a ti mismo.