domingo, 6 de abril de 2025

Carta III de Frankenstein de Mary Shelley

  Carta III                                    

  Inglaterra, 7 de julio de 17...


Sra. Saville:

Querida hermana: 

                                        Escribo estas pocas líneas con prisa, y para decirte que estoy a salvo y muy adelantado en mi viaje. Esta carta llegará a Inglaterra en un buque mercante que parte dentro de poco de regreso desde Arcángel, más afortunado que yo, que tal vez pasaré muchos años sin ver mi tierra natal. A pesar de eso, mi ánimo se mantiene firme: mis hombres son valerosos y al parecer decididos, sin que parezca impresionarlos los témpanos flotantes que cruzamos continuamente y que son señal de los riesgos que ofrece la zona hacia la cual nos acercamos. Hemos ya alcanzado una latitud muy alta, pero estamos en pleno verano y, aunque no hace tanto calor como en Inglaterra, los vientos del Sur que nos impulsan con rapidez hacia las costas que con tanto ardor deseo tocar, traen un hálito templado, del que no esperaba gozar.

                                    Hasta ahora no nos ha pasado nada digno de contar. Uno o dos huracanes y alguna vía de agua son cosas que los navegantes experimentados apenas recuerdan. Me consideraré muy feliz si nada peor nos sucede durante el viaje.

                                    Adiós mi querida Margaret. Ten la seguridad de que, por mi propio bien y por el tuyo, evitaré riesgos inútiles. Seré tranquilo, perseverante y prudente. Mas el triunfo tiene que coronar mis esfuerzos. ¿Por qué no? Hasta ahora he avanzado por ruta segura sobre los mares sin límites ni marcas. Las estrellas mismas son testigos y testimonio de mi triunfo. ¿Por qué no he de seguir avanzando por el elemento indomado pero obediente? ¿Qué puede contener al corazón decidido y a la firmeza de voluntad de un hombre? Mi esperanzado corazón se vuelca así, involuntariamente, en esta carta. Pero tengo que ponerle fin. 

                                    ¡Dios bendiga a mi hermana querida!

                                     Tuyo afectuosamente,

                                                                                                              Robert Walton


Fragmento de Frankenstein o el moderno Prometeo de Mary W. Shelley

                                

El misterio de los tres sobretodos de Roberto Arlt

 De haberse sabido que fue Ernestina la que descubrió al ladrón, probablemente Ernestina hubiera ido a parar al presidio por un largo tiempo de su vida... Nunca pudo ser aclarado el misterio de la oficina.

Ateniéndose a los sucesos tal me fueron narrados, podría afirmar que “el enigma de la oficina” fue uno de los tantos dramas oscuros que se gestan en las entrañas de las grandes ciudades, donde las bagatelas terminan por revestir un contorno de episodio cruento en la conciencia de las personas que a diario se soportan en un ambiente estrecho de trabajo y duro de responsabilidades.

La policía realizó investigaciones superficiales en tomo del grave suceso, pero acabó por abandonar la búsqueda del autor o autora, por creer en cierto modo que el asunto no merecía el tiempo que absorbía a las actividades de los funcionarios, ocupados en novedades de mayor trascendencia.

He aquí cómo se gestó el suceso conocido entre los empleados de la “Casa Xenius, ropería para hombres y mujeres, artículos de confección, etc.”, bajo el nombre de “El misterio de los tres sobretodos”.

En la oficina de Expedición al interior de la casa Xenius comenzaron a desaparecer prendas de vestir.

Un día fue un cinturón, ¡un cinturón sin hebilla!, lo que demuestra que el ladrón echaba mano a lo que podía; otra vez fue un sobre con la suma de doce pesos, olvidado en el cajón de Ernestina; otra vez fue un retazo de seda. Un retazo de un metro, valuado en ocho pesos...

Semejantes robos, mejor dicho, hurtos, traían revuelta a la gente de la oficina. No se trataba de la cantidad en sí, aunque sí se trataba. Los valores que el ladrón substraía, por insignificantes que fueran, estacionaban en la prudencia de los empleados una atmósfera de inquietud. Allí, entre ellos, se encontraba un ladrón o una ladrona. Cada uno era responsable directamente de los artículos recibidos, esto sin dejar de tener en cuenta otro detalle: las víctimas de los robos no eran personas a las que se pudiera afectar impunemente en sus intereses.

Todos ellos vivían sobrellevando estrecheces. Sus reducidos sueldos les alcanzaban apenas para cubrir sus necesidades más inmediatas. La desaparición de un objeto valuado en cinco o en diez pesos no constituía, precisamente, una desgracia, pero sí desequilibraba desagradablemente el presupuesto del damnificado. Además, aquel que había sido robado pensaba que otro día podría volver a ocurrir semejante accidente, y tal posibilidad traía alborotado el magín de los empleados, que hasta en sueños se veían reintegrando indemnizaciones de daños que aún no habían sufrido.

No estaban agotados los comentarios sobre el robo del retazo de un metro de seda, ocurrido en la semana anterior, cuando una noticia nueva estalló como una bomba, entre la consternación de todos: ¡Habían desaparecido tres sobretodos!...

El mismo gerente de la casa Xenius no pudo evitar un escalofrío al enterarse.

El robo de tres sobretodos en una casa organizada es motivo más que suficiente para alarmar a los mismos accionistas. Sin embargo, a pedido de los empleados de la sección Ropería de hombres, el gerente no dio noticias del escándalo a los accionistas. Los siete empleados de la sección Ropería de hombres desembolsaron el importe de los tres sobretodos.

Yo podría escribir un libro con los diálogos, respuestas, preguntas, conjeturas y deducciones que se hicieron sobre aquel suceso, pero tendré que limitarme a escribir tres líneas.

¿Quién se había llevado los tres sobretodos? La argumentación de los damnificados era de este tenor:

—¿Puede un empleado o una empleada o el sereno robarse un corte de seda?

—Sí, puede.

—¿Puede un empleado, una empleada o el sereno robarse un par de medias?

—Sí, puede.

“¿Puede un empleado, una empleada o el sereno robarse tres sobretodos?

—No; no puede. No puede, porque tres sobretodos son inocultables en un bolsillo. Tres sobretodos hacen un bulto fenomenal. De consiguiente, el robo de tres sobretodos es materialmente imposible.

—Pero es que los sobretodos faltan —replicaban los damnificados.

—Se robaron uno a uno —replicaban los más sutiles.

—¿Cómo los sacaron de la sección?

Nadie sabía qué responder. El robo carecía prácticamente de explicación. Carecía de explicación porque la casa permanecía por la noche estrictamente cerrada. En el interior de la tienda, aparte del sereno, trabajaban tres hombres en la limpieza. Se hubiera podido sospechar del sereno, pero el sereno no se movía de la tienda y, al retirarse por la mañana del comercio, lo hacía en presencia del jefe, cuya mirada avizora registraba al cojo de pies a cabeza. El hombre no hubiera podido envolverse un sobretodo en una pierna, porque ello era materialmente imposible. Ni ponerse un sobretodo nuevo debajo del viejo, porque el tamaño saltaría a la vista. Además, hubiera tenido que complicar a la gente de la limpieza en estos robos, y nadie iba a arriesgarse por una bagatela. Y, en última instancia, ¿por qué iba a ser precisamente el sereno el ladrón?

Existía otra posibilidad: que los hombres de la limpieza o el mismo sereno pasaran las prendas robadas por la terraza a una casa vecina. Los empleados preguntaron por la terraza. La casa Xenius no tenía terraza, el piso inmediato superior estaba ocupado por escritorios. Quedaba el recurso de las ventanas que daban a un patio oscuro. Las ventanas estaban enrejadas, además cada piso sobre el patio estaba separado del otro por una malla de alambre, de manera que si alguien que robaba en el cuarto piso quería arrojar el producto de su robo a un cómplice que le esperaba en el patiecillo, las redes de alambre no hubieran permitido pasar los paquetes.

Puntualizo estos detalles porque no trabajaba en la casa Xenius ni un solo empleado que no los conociera ni los comentara.

Evidentemente, el ladrón o la ladrona estaba allí, entre ellos, era un camarada, quizá un empleado inferior o superior, un hombre de la limpieza o un chico de mandados, pero el ladrón o la ladrona estaba allí. Y era de cuidado.

¡Había robado tres sobretodos! ¡Tres sobretodos de sesenta y cinco pesos cada uno! Es decir, ciento noventa y cinco pesos. Los siete empleados que fueron víctimas del robo tuvieron que retirar de sus sueldos la suma aproximada de treinta pesos para indemnizar a la casa, y la noticia del suceso no llegó a los accionistas. El gerente, piadosamente, la calló. Pero desde el gerente, que esa noche comentó el suceso con su señora, hasta el chico del ascensor, todos estaban preocupados.

¿Qué iba a ocurrir allí?

Una de las más interesadas con los robos que se cometieron era Ernestina, empleada de la sección Expedición al interior.

Esta Ernestina es la muchacha de cuyo cajón el misterioso ladrón sustrajo el sobre que contenía doce pesos.

Ernestina creía tener un hilo que podía llevarla a establecer la identidad del ratero. Esta empleada merece una referencia, porque su actuación fue importante y curiosa.

Ernestina, físicamente, era más flaca que un gato famélico. Cuando se sentía contenta trepaba por los árboles, también como un gato. Observando su minúscula figura no se imaginara jamás que fuera tan vigorosa y resistente. Daba puñetazos tremendos.

Ernestina aspiraba a ser. Vaya a saber lo que aspiraba a ser, pero cuando salía de la oficina, un día sí y un día no, se metía en un montón de academias diferentes. Seguía cursos de inglés, de estenografía, de francés. Los que la conocían no sabían qué admirar más si su flacura, su resistencia o su actividad.

Personalmente estaba indignada contra el ladrón.

—Ese hombre es un canalla —decía—. Nos está robando a nosotros, que somos más pobres que las ratas.

Lo que no dijo fue esto:

—Es tan ladrón que hasta se roba las “medialunas” que tomamos con el café con leche.

No lo dijo, pero lo pensó.

Efectivamente, el misterioso ladrón de los tres sobretodos, del cinturón sin hebilla, de las medias de seda, acostumbraba robarse las “medialunas” que las muchachas no terminaban de comer con el café con leche que tomaban por la tarde.

Casi todas las empleadas llevaban a la tienda el café con leche en un termo. Ernestina había observado que cuando no tenía ganas de comerse las “medialunas” y las dejaba en el cajón de su escritorio para comerlas al día siguiente, una mano misteriosa que había revisado el cajón se había llevado las “medialunas”.

Ahora bien, aunque Ernestina no hizo ningún comentario al respecto, dedujo:

1º. El ladrón de la tienda no era empleado ni empleada, porque ningún empleado ni empleada se quedaba después de la hora de salida y, además, ninguno de ellos le hubiera robado a su compañero una o dos “medialunas” para tomar con el café con leche.

2º. Por lo tanto, el ladrón de las “medialunas” era un hombre que merodeaba por las oficinas después que ellos salían.

3º. Un hombre que es capaz de revisar un cajón y robarse una “medialuna” es un ser humano sin sensibilidad, con la justa mentalidad para robarse un cinturón sin hebilla, un metro de seda o los tres sobretodos.

4º. En consecuencia, el ladrón de las “medialunas” era el ladrón de las prendas anteriores, y actuaba en el comercio exclusivamente por la noche.

Sin embargo, Ernestina tuvo un escrúpulo. ¿Y si se equivocaba?

He aquí en qué podía consistir su equivocación:

Pudiera ser que, por la noche, uno de los hombres encargados de la limpieza revisara los cajones, encontrara las “medialunas” abandonadas, y suponiendo que eran desperdicios, las arrojara a la basura. Si así ocurría, su tesis era equivocada.

Resolvió hacer una prueba.

Aquel día, a la hora de tomar café con leche, comió bollitos en vez de “medialunas”, y después de arrancar un pedazo de un mordisco, dejó el bollito mordido en el cajón.

Pasaron tres días. El bollito mordido continuaba en el cajón, en consecuencia el hombre que robaba las “medialunas” no era el hombre de la limpieza, porque sino el bollito hubiera seguido el camino de la otra factura.

Y de pronto estalló otra bomba.

De la sección Sombreros para hombres desaparecieron veinte sombreros. Veinte sombreros no se ocultan entre pecho y espalda, ni tampoco metidos en un bolsillo. El personal de la tienda Xenius estaba atónito. Uno mencionó la película del Hombre invisible, y muchos se sintieron tentados a admitir que el ladrón de la tienda era un ente de condiciones sobrenaturales. Fue interrogado el sereno, los hombres de la limpieza; intervino la policía y no se aclaró nada. La situación de los empleados de la tienda se tornó insoportable. A la salida del empleo tropezaban con vigilantes que les escudriñaban de pies a cabeza. Muchos de ellos, sin que se enteraran los otros, fueron revisados. Por supuesto, inútilmente. Ernestina, una tarde, a la hora de salir, fue llamada a la gerencia. La aguardaba allí una señora que le indicó que debía dejarse registrar. Ernestina llegó a su casa hirviendo de ira. Aquella humillación era insoportable. Pero ella no estaba en condiciones de renunciar al empleo, porque su inglés era deficiente. Meditaba aquel anochecer, apoyada de codos en la mesa, cuando una idea diabólica se detuvo en su cerebro.

¿Si ella atrapara al ladrón? Al ladrón de los sombreros, de los sobretodos. Al ladrón de las “medialunas”.

Tenía un plan.

Sin vacilar, entró en el laboratorio fotográfico de su hermano. En un rincón del estante había un bote con cianuro de potasio. Echó aproximadamente un gramo de veneno en un papel, entró a su cuarto, tomó una “medialuna”, con un cortaplumas separó delicadamente la corteza, abrió en la masa un agujero, y allí vertió el veneno. Con un poco de engrudo obturó el agujero, volvió a cubrirlo con su corteza y metió la “medialuna” en su valijita, junto al termo.

Al día siguiente, por la tarde, antes de salir de la oficina, en un momento que nadie la veía, dejó la “medialuna” abandonada en el interior del cajón.

Regresó a su casa, emocionada por la calidad de la trampa que dejaba preparada. Pero era indispensable que procediera así.

Luego, para olvidarse de la magnitud del acto, fue al cine en compañía de sus hermanas. A pesar de que trataba de separar su pensamiento del drama en preparación, el drama latía con violencia en todas sus venas.

Durmió y no durmió aquella noche. Una mano carnuda y fuerte, de dedos gruesos, pasaba ante sus ojos, le rozaba el brazo y el rostro con su manga tosca, tomaba el cajón de su escritorio por la anilla, lo entreabría, hurgaba en las tinieblas y retiraba la “medialuna”...

El cansancio fue más fuerte que su temor secreto, y al amanecer terminó por dormirse. Tuvieron que despertarla repetidas veces para que se levantara. Se vistió sobresaltada.

Al llegar a la tienda y entrar al ascensor, le dijo el chico:

—Señorita Ernestina, ¿no sabe que encontraron al ladrón?

Ernestina dejó caer su cartera al suelo. Se inclinó a recogerla, pero ya recobrado por completo el dominio de sí misma.

—¿Sí?

—Era el sereno.

—¿El sereno?

—Le encontraron una pierna llena de corbatas. Parece que se suicidó.

Al entrar a la sección Expedición al interior, todos comentaban el suceso.

Resulta que al amanecer, los peones de limpieza encontraron al sereno muerto junto a su taza de café con leche. Al levantarlo, descubrieron que llevaba una pierna postiza. Vino la policía. Al sereno le faltaba una pierna. Usaba una ortopédica; en su interior esa noche había guardado dos docenas de cintas de máquina de escribir y siete corbatas de seda.

La policía allanó la casa donde vivía el sereno. En su habitación encontraron otra pierna. Una pierna de madera maciza. Cuando el sereno no estaba dispuesto a robar, usaba la pierna sin trampa. Se comprobó que en la pierna hueca cabía holgadamente un sobretodo arrollado, siempre que se le descosieran las mangas.

Tal fue la razón por la que la policía no extremó las investigaciones para determinar quién había hecho llegar a las manos del sereno la “medialuna” cargada de veneno.

Y aquel día todos los empleados de la casa Xenius, incluso Ernestina, se sintieron enormemente felices.

  1. ¿Qué papel juega Ernestina en el cuento?
  2. ¿Cuál es el marco, complicación principal y resolución del cuento?
  3. Enumera los objetos que fueron robados.
  4. Grafopeya y etopeya de este personaje.
  5. ¿Qué deducciones realiza la empleada sobre la identidad del ladrón?
  6. Ubica las perífrasis verbales con el verbo poder más infinitivo.
  7. Estudiamos el funcionamiento del complemento atributo, identificamos enunciado, verbos conjugados, oraciones, sujeto expreso o tácito previamente.

  • Aquella humillación era insoportable....todos estaban preocupados.
  • “el enigma de la oficina” fue uno de los tantos dramas oscuros que se gestan en las entrañas de las grandes ciudades,
  • El cansancio fue más fuerte que su temor secreto
  • Encuentra otros dos ejemplos de atributo en en el texto.


jueves, 20 de marzo de 2025

Pcio. Legislativo

 Módulo introductorio 8os. años

Palacio Legislativo

Palacio Legislativo en Montevideo

El Palacio Legislativo es el edificio que alberga al Poder Legislativo de Uruguay. Se encuentran allí la Cámara de Representantes, la Cámara de Senadores y la Asamblea General. El edificio, verdadera joya arquitectónica, fue construido entre 1908 y 1925. Fue diseñado por el arquitecto Vittorio Meano, ejecutado por la empresa G. y M. Debernardis y construido por el arquitecto Gaetano Moretti. En el año 1975 fue declarado Monumento Histórico Nacional.

Historia del Palacio Legislativo

El llamado a concurso para la construcción de un palacio que albergara al Poder Legislativo uruguayo se realizó en el año 1903. Las obras comenzaron recién en el año 1908 y la inauguración fue el 24 de agosto de 1925, conmemorando el centenario de la Declaratoria de la Independencia. La construcción de la obra estuvo a cargo del arquitecto italiano Gaetano Moretti, quien contó con la colaboración del arquitecto uruguayo  Eugenio Baroffio.

El emplazamiento, estratégicamente elegido, requirió modificaciones en el sistema vial para reproducir el modelo parisino de la Place de la Concorde, donde varias avenidas confluyen sobre la plaza. De este modo, numerosas calles de la ciudad conducen al palacio, que además se visualiza directamente desde la principal avenida de Montevideo (18 de Julio).

Arquitectura del Palacio Legislativo

El edificio está diseñado en estilo neoclásico, con una marcada inspiración griega en sus fachadas exteriores. La obra está construida con materiales lujosos: ornamentos en maderas nobles, mármol de Carrara, pórfido y bronce; complementados por esculturas, bajorrelieves, vitrales y mosaicos venecianos.

Entre los elementos destacables de esta maravillosa construcción se encuentra el Salón de los Pasos Perdidos, con su espectacular bóveda y lucernario, adornado por tres vitrales. 

Las paredes interiores del Palacio están adornadas con pinturas murales y detalles ornamentales laminados en oro. Los distintos salones están decorados con pinturas de la importante colección que se fue adquiriendo a lo largo del tiempo. En el exterior, las cariátides parecen tomadas de un palacio griego. Fueron esculpidas por diferentes artistas y todas poseen distinto significado. 

Las actividades del Palacio Legislativo

En el Palacio Legislativo funcionan la Cámara de Senadores y la Cámara de Diputados, así como la Asamblea General. También se encuentran los despachos de los legisladores, algunos de ellos ubicados en el edificio anexo que se encuentra al otro lado de la acera y que se comunica con el palacio por un túnel subterráneo.

Además del Poder Legislativo, funciona en el palacio una biblioteca pública, la segunda en importancia en el país, decorada con maderas nobles talladas, que alberga una de las colecciones de libros más importante de la nación. Hay libros antiguos de incalculable valor. La biblioteca está abierta para consulta a todo público.

El edificio puede ser visitado libremente por el público, con visitas guiadas gratuitas. Hay recorridos diarios, con horarios establecidos. Además, la asistencia a las sesiones de las cámaras de representantes es libre.

Al Palacio Legislativo se puede llegar en auto, taxi y ómnibus. Son muchas las líneas de ómnibus que llegan hasta el Palacio, algunas de ellas son: 17, 128, 135, 137, 147, 148, 150, 151, 155, 156, 157, 158, 169, 173, 175, 188, 187, 199, 370, 409, 468, 522.

                         https://www.viajeauruguay.com/montevideo/el-palacio-legislativo-y-su-imponentearquitectura-1.php




  1. ¿Cuál fue el modelo de edificio europeo que inspiró el P. Legislativo?

  2. Con base en la fuente citada, ¿qué empresa u organismo puede ser el emisor de este texto?

  3. ¿Por qué consideras que es importante el Palacio Legislativo?

  4. ¿Cómo relacionas la noticia sobre las mujeres ministras que asumieron el mismo día? ¿Trabajarán aquí o en otros lugares?, ¿Qué políticos trabajan en este edificio?

  5. Selecciona tres datos informativos que te parezcan importantes para una persona que quiera visitar el Palacio Legislativo.

  6. ¿Cómo se resuelven o solucionan los conflictos en el P. Legislativo?

  7. Busca tres verbos conjugados, estudia la información gramatical que aporta el morfema flexivo.

  8. Realiza una maqueta de este edificio o de una parte de él, trabaja en grupo, la entrega se hará en el primer semestre.




sábado, 15 de marzo de 2025

Viralata de Fabián Severo. Módulo introductorio. 9os.

 1

 Mi historia impieza el día que la maestra nos enseñó el árbol de la familia de unos reye. En el pizarrón, dibujó los rey, despos los padre del rey y de la reina, los avo, y así siguió enllenando el pasado con gajos que se iban para atrás, que terminaban cerca de Dios. En el final de la clase, mandó que nosotro hiciera de deber, el árbol de nuestra familia.

Cuando yo pedí para mi madre que me ayudara completar el árbol con el nombre de los familiar, ella me miró raro y me disse que despós. Al rato, yo volví a perdir y ella que ahor no porque istaba haciendo cualquier bobada. Intonce, yo intendí y inventé mi árbol parecido al de los reye.

Para la maestra que corrigió mis deber, yo venía de un álamo completo y firme, que protegía los hueso de mi casa.


11

    Mi madre borró el pasado de su boca. "Hijo, no me hagas hablar desas cosas que a mí no me gusta. El pasado quedó atrás, ya me esquecí" Yo conocí algo de ella por mi tío y por la Mama. Historia de árbol contada por otros árbol.

    En la cáscara de mi madre yo descubrí el sufrimiento de cuando ella era una plantita y ya había un padre fedendo alcohol, con los puño de púa, golpeando todo lo que cruzaba em diante. Para una florcita debe ser difícil dar color, teniendo que esquivar las patada del padre y descubrir que la madre se secó, soñando con otros hombre como si fueran más importante que su semilla.

    La tela de mi madre siempre eran del día que ella las estaba cortando. Sus ojo no miraban para atrás. Para ella, tela anochecida era tela muerta.

    Siempre esperé el día en que mi madre contara toda mi historia. Explicarme cómo fui semilla, en qué tierra nací, cuántas vez me plantaron y si alguna vez llegué a dar flor...

    Pero mi madre nunca llegó a coser todos los retazo de mi histora porque ellos la arrancaron de raíz y la atiraron en una cama del hospital. Yo vi mi madre murcharse día tras día, se quejando de dolor de cabeza y vi los médico de Artiga desaparecer y no traer ni un vaso de agua para regar mi madre.

    Tierra dura esta. Dureza de no dejar que el pie raye tiempo en el piso de fierro. Por más que uno se agache estirando los ojo, nunca encontra los día. Semo viralata. Olfateamos buscando saber aonde estamo, perseguindo el rastro para memorizar de onde venimo, pero siempre el tacuaral se adueña del patio, la ventolera lambe el suelo y enllena las alma de tierra.

    En Artiga, nadies sabe qué es.

49

    Mas el destino no me deja morir. Tal vez, ele quiera que yo aprenda a mirar la gente, ver el color de sus hoja, el tamaño de sus pata, pra poder escribir en mi cuaderno. Asvés, yo sueño que estas palabras caerán en las mano de algún yuyo que como yo, sea hijo de los eco. Tal vez, mis palabras de semilla, ayufen a aguien a se plantar.

    Dibujar es lo único que puedo hacer mientras ispero la muerte. Escribo para no morir de tristeza. Quiero gastar todas las lembranca para morir con la memoria vacía, viendo la soleda se adueñar de todas las pieza de mi casa. El tiempo va arrugando la memoria y tengo que hacer fuerza para que los pedazo de madera que viví, aparezcan flotando y no hundan en las aguas marronientas del olvido. En Artiga, uno sempre corre el riesgo de pasar por la vida sin dejar un nombre para que los otros cuscos ladren, mentras se pelean por la bolsa de basura. Nestas tierra, uno yace viejo, isperando las siesta, tomando mate dulce, aguantando hasta que el sol se caiga y empiecen las novela, por isso, los hueso de la cabeza se enferrujan y uno es menos que una piedra en un rincón del mundo.


                                                Viralata, Fabián Severo, Editorial Estuario.




Shamsia Hassani, la artista callejera afgana que se volvió viral pero no se sabe dónde está

  Shamsia Hassani, la artista callejera afgana que se volvió viral pero no se sabe dónde está 



    Su heroína es una mujer capaz de hacerlo todo. De volar, de expresar coraje, libertad, orgullo, alegría, y empoderada de darle un giro positivo a las cosas. El bello trabajo artístico de la artista afgana Shamsia Hassani, nacida en Teherán en 1988, se multiplicó en grupos de chats y redes sociales, en correos electrónicos y fotos compartidas de sus obras, con la caótica y vertiginosa caída de Kabul en manos del régimen talibán. El acontecimiento significó el final de los derechos humanos de las mujeres. Con paradero por ahora desconocido, Hassani se ha ingeniado para continuar hablando a través de su arte en Twitter e Instagram. 
    La frase que abre su website es una convicción: “El arte cambia la mente de la gente y la gente cambia el mundo”. Una de sus obras, de trazos delicados y colores armoniosos, una mujer con hiyab morado toca el piano mientras una lágrima cae por su mejilla, en medio de rascacielos azules. Vulnerable y fuerte, melancólica y sola, se expresa en libertad. Es apenas una pieza de las muchas que ha logrado con su pasión por el arte y por la defensa de los derechos de las mujeres y niñas afganas… Recibida en la Universidad de Kabul en escultura, luego de que Irán le negara el derecho a estudiar Bellas Artes, ha dotado a su personaje -que se multiplica en otras mujeres iguales- de largas pestañas (solo eso en el rostro) y actitud libertaria; a veces luce triste ante el poder de las armas, pero sus colores y la escena en la que destaca contrasta con las paredes ruinosas que embellece. Sobre muros perforados por la guerra, Hassani aporta la vida del color y narra una historia abierta empecinadamente a una esperanza. Su personaje, que lleva la cabeza cubierta aunque a veces se desmelena, es un permanente recordatorio de la invisibilidad a la que están sometidas las mujeres y niñas afganas en una sociedad con supremacía machista y retrógrada. Hassani es la primera artista callejera de Afganistán. 
    Según sus propias palabras tanto en sus murales como en sus series de dibujos y pinturas, su intención ha sido conferirle a su personaje “poder, ambición y voluntad de alcanzar sus metas”. Con su trabajo artístico en las calles de Kabul, la artista ha logrado crear empatía con esa o esas mujeres nacidas de su mano que, según su creadora, puede “traer cambios positivos a la vida de las personas”. Durante la última década, las obras comenzaron a ser apreciadas entre las mujeres de su país y han servido de inspiración a miles de afganas a las que Hassani ha estimulado a explotar su propia creatividad en clase de arte y a través de su festival del graffiti. Desde que volvió a Afganistán en 2005 se dedicó a enseñar escultura en la Universidad de Kabul. Resulta conmovedor leer sus reflexiones sobre su país antes del regreso de los talibanes al poder la semana última: “Afganistán es como una persona que estaba muerta durante la guerra y después de la guerra ha vuelto a nacer. Ahora necesita tiempo para madurar. Hay muchísimos problemas heredados: edificios bombardeados, desigualdad de géneros, acoso en la calle, actos de violencia contra la mujer. Los artistas pueden hacer que cambie la mentalidad de la gente, y la gente a su vez puede hacer que cambie la sociedad”... Es interesante la lectura crítica que se hace de una prenda confeccionada para invisibilizar a las mujeres afganas: “Ella está tratando de señalar que elegir la burka o el hiyab no es el problema; las mujeres no serán verdaderamente libres hasta que puedan hablar por sí mismas y ser escuchadas. Hassani se ha propuesto desestigmatizar las percepciones erróneas de las mujeres musulmanas cuando ilustra que quitarse el pañuelo no es lo mismo que liberar a las mujeres”. 
                                                                        El Clarín, Susana Reinoso 2022

domingo, 9 de marzo de 2025

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER GRUPO B

  • MUJERES Y NIÑAS EN AFGANISTÁN EN PELIGRO Grupo B


El problema

La pérdida de derechos de las mujeres y las niñas afganas desde agosto de 2021, cuando los talibanes se hicieron con el poder en Afganistán, es abismal. Se enfrentan a todo tipo de restricciones en su vida cotidiana: la mayoría no pueden trabajar, las niñas tienen prohibido ir a la escuela, las mayores a la universidad, y sufren graves restricciones de sus derechos a la libertad de movimiento, de reunión y de expresión, incluida su elección de ropa. Además las afganas se enfrentan ahora a un aumento de las amenazas de violencia de género, y están excluidas de la vida pública, de la participación política y de los órganos de poder donde se toman decisiones que les afectan directamente. Sin embargo, estas mujeres y niñas no se rinden, y desde Amnistía Internacional apoyamos su lucha.

Con toda nuestra admiración y respeto hacia las mujeres afganas extraordinarias, recordamos los logros que, con gran esfuerzo, consiguieron en los últimos 20 años antes de la llegada de los talibanes al poder.

Queremos tenerlas presentes y exigir a la comunidad internacional que las escuche y que haga todo lo posible para que recuperen sus derechos.


Este 8 de marzo saldremos a la calle bajo el lema "Feminismo, Lucha, Revolución", con el que seguiremos denunciando públicamente la situación de mujeres y niñas en Afganistán, situación que no deja de empeorar día tras día.

Desde que los talibanes tomaron el control del país en agosto de 2021, los derechos de las mujeres y niñas no han dejado de vulnerarse. Derechos tan básicos como el acceso a la educación secundaria y universitaria, al mundo laboral, a la libre circulación, a participar en política, incluso a hablar en público o salir solas a la calle han sido eliminados. Los matrimonios forzados han incrementado notoriamente y las mujeres víctimas de violencia de género por parte de sus parejas y sus familias no pueden ni denunciar, ni tampoco encuentran medidas de protección. Aún así, hay mujeres que salen a la calle protagonizando actos de resistencia y protesta que, por supuesto, son arrestadas e incluso torturadas.

Por todas ellas, este 8M salimos a las calles al grito de "Feminismo, Lucha, Revolución".


https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/campanas/afganistan-mujeres-ninas/



Actividades


1) Averigua: ¿Qué finalidad tiene la organización Amnistía Internacional?, ¿Cómo vivían las mujeres en Afganistán antes del ascenso al poder del grupo talibán? Busca imágenes de un hiyab y una burka. Busca información sobre la grafitera iraní/afgana Shamsia Hassani.


2) Reflexiona: ¿Qué diferencias encuentras con la situación de la mujer en Uruguay?, ¿qué opinas de la burka, te sentirías cómoda usándola o que una mujer de tu familia la porte? Fundamenta:¿Por qué la obra de S. Hassani se valora, cuál de ellas te gustó más? Anímate y reprodúcela, recuerda que en esta instancia el trabajo es grupal.

3)¿Qué restricciones tienen las mujeres en este país y en muchos otros países árabes?

4)¿Piensas que la vestimenta condiciona tu vida? Pon un ejemplo concreto para justificar.

Presentación.

Lectura del texto, presenta al grupo en general las respuestas elaboradas en tu subgrupo, escucha atentamente las respuestas de tus compañeros y piensa en temas subyacentes que liguen todos los textos.

De manera individual o grupal realiza una de estas consignas para exponer en las paredes de tu salón y/o de tu liceo.

  1. Diseña un folleto en el cual destaques la importancia del 8M, se valorará la creatividad, la información y recursos para la toma de conciencia. Recuerda que la función del lenguaje predominante es la apelativa, buscas convencer de una idea o tema. Incluso puedes usar el código icónico o ilustraciones.

  2. Dibuja una prenda o diséñala virtualmente la cual te parezca liberadora o interesante de portar por una mujer actual, puedes centrarte en Uruguay o en otros países, como vimos en Afganistán. Se valorará la creatividad y pensamiento crítico. Quisiera que te inspiraras en la obra de la grafitera Shamsia Hassani.




DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER GRUPO A

    DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER Grupo A 


Las mujeres que asumirán la víspera al Día Internacional de la Mujer y la designada titular del MTOP destacó lo “histórico” de la situación. Todas las ministras del futuro gabinete asumirán el 7 de marzo: “Es una muy buena señal en este marco de cambio de autoridades que es histórico por la expectativa que ha generado a nivel internacional y que lo hagamos las mujeres previo al 8 de marzo”, dijo Lucía Etcheverry.

    Luego de la asunción presidencial del 1º de marzo y una vez culminado el feriado de Carnaval, comenzarán a asumir los nuevos ministros, que lo harán de manera escalonada.

Las últimas en asumir, según informó Búsqueda, serán las mujeres del gabinete: Cecilia Cairo (Vivienda), Cristina Lustemberg (Salud Pública), Sandra Lazo (Defensa), Lucía Etcheverry (Transporte y Obras Públicas) y Fernanda Cardona (Industria, Energía y Minería).

https://www.telenoche.com.uy/nacionales/todas-las-ministras-dfuturo-gabinete-asumiran-el-7-marzo-es-una-buena-senal-dijo-lucia-etcheverry-n5380826

Actividades:

1) ¿A qué género discursivo pertenece este texto?

2) Averigua: ¿Cuántos ministerios hay en el próximo gobierno?, ¿quiénes son el secretario y prosecretario de la Presidencia, ¿cuántas Secretarías existen?, ¿qué número de mujeres tienen su presencia en estos niveles?. ¿Ha habido alguna presidenta mujer en el Uruguay?

3)Piensa: ¿Hay paridad entre hombres y mujeres en el momento de asignar los cargos?, ¿por qué te parece que no hemos tenido mujeres presidentas?, ¿cuáles son los obstáculos para que la mujer llegue a cargos de poder en política?

4) ¿Por qué te parece importante que las mujeres asuman sus cargos un mismo día previo al Día Internacional de la Mujer?

5)¿Te parece necesario que exista un Día Internacional de la Mujer? Me interesa tus fundamentaciones.

Presentación.

Lectura del texto, presenta al grupo en general las respuestas elaboradas en tu subgrupo, escucha atentamente las respuestas de tus compañeros y piensa en temas subyacentes que vincule todos los textos.