sábado, 2 de marzo de 2024

La fundación de Montevideo. Módulo introductorio 9o. año

 

Fundación de Montevideo.

 La experiencia de lo ocurrido con la ocupación del puerto y el peligro que representaba el establecimiento de la Colonia del Sacramento - por entonces nuevamente en manos portuguesas - así como la importancia económica adquirida por la riqueza ganadera existente en el territorio oriental del río Uruguay, movió al gobierno español a llevar a cabo actos de posesión efectiva de ese territorio, y a establecer una plaza militar fortificada.

El lugar donde se habían establecido los portugueses en 1723, resultó ser el más adecuado desde varios puntos de vista. Por una parte, poseía un excelente puerto natural, al formar una pequeña bahía bastante cerrada, con playas accesibles. Por otro lado, en uno de los cierres de la bahía, justamente el del lado oeste, existía un cerro bastante elevado como para avistar cualquier barco que se aproximara desde el Este y eventualmente colocar en él algunas piezas de artillería.

El territorio aledaño, eran praderas ligeramente onduladas, propicias para adjudicarlas a los colonos para emplearlas en diversos cultivos; y no existían en las cercanías demasiadas poblaciones indígenas hostiles.

 De tal manera, en 1724 Zavala llevó desde Buenos Ayres a la zona del Monte VI de E.a O., un grupo de 110 soldados y 1.000 indígenas, con una batería de 10 cañones, para construir el que decidieron llamar Fuerte de San José.

Una vez emplazado el Fuerte, Zavala volvió al lugar, haciéndose acompañar por un grupo de familias originarias de las Islas Canarias afincadas en Buenos Ayres, con un total de 37 personas, que fueron los primeros pobladores civiles de la nueva colonia. Para entonces, se había reclutado otro contingente de colonos en las Islas Canarias y en Galicia, por lo que poco tiempo después arribó una treintena de familias más.

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Delimitación y trazado de la ciudad de Montevideo.

 Uno de los principales auxiliares de Zavala en el establecimiento de una colonia en la bahía de Montevideo, fue el Capitán de Corazas español Pedro Millán, natural de Llerena, en Extremadura, a quien Zavala encomendó la misión de organizar la nueva ciudad.

Millán procedió a ello con extraordinaria eficiencia. El 20 de diciembre de 1726, confeccionó un padrón de habitantes de la ciudad, cuyo original se conserva en el Museo Histórico de la ciudad de Montevideo, situado en el edificio del Cabildo. Asimismo, trazó un plano delineatorio de la ciudad, organizada en forma de damero con un total de 32 manzanas, que fueron asignadas por sorteo entre los pobladores. Ese reparto de los terrenos de la nueva ciudad, data del 24 de diciembre de 1726, designándose a la misma como Ciudad de San Felipe y Santiago de Montevideo. Millán llevó su celo urbanístico al punto de indicar en el plano de la nueva ciudad los lugares más adecuados para los edificios de carácter público.

 Siguiendo las normas urbanísticas de la época, Millán procedió a delinear inmediatamente por fuera de los límites de la ciudad, el área de territorio comunal, cuyos terrenos eran destinados a apacentar libremente el ganado u otros animales, así como a otras actividades de los habitantes de la ciudad y en que estaba prohibido arar o cultivar; zona llamada “el ejido”; por lo cual llegaba hasta la actual calle de ese nombre, que atraviesa la península este de la bahía, desde el centro de ésta hacia la costa del Río de la Plata.

Más allá del Ejido, se extendían las “tierras propias“ o “de propios“, que pertenecían a la autoridad de la ciudad, el Cabildo, y que éste podía alquilar o vender a los particulares, como medio de obtener recursos económicos para las obras públicas de la ciudad. Sin embargo, los límites de los “propios” - aunque llegaban hasta la avenida del mismo nombre, Propios, actualmente Brd. Batlle y Ordóñez - no fueron claramente determinados en el libro del Padrón fundacional de Montevideo; por lo cual con los años algunos de esos terrenos fueron ocupados en forma irregular, de modo que en 1753 el Cabildo tuvo que adoptar la decisión de “amojonarlos”, es decir, marcar su ubicación precisa en el terreno mismo.

Otros repartos de tierras aledañas a la ciudad de Montevideo fueron realizados por Millán, en 1727 y 1729, asignándose a los jefes de familia habitantes de la ciudad las “tierras de labranza” también llamadas “suertes” porque una vez trazados los planos, los distintos predios eran asignados por sorteo entre los interesados.

Se asignó a la ciudad una jurisdicción que abarcó desde las costas del arroyo Cufré hasta las sierras de Maldonado, delimitada al norte por las nacientes de los Ríos Santa Lucía y San José; permaneciendo el resto de la Banda Oriental bajo la autoridad de Buenos Aires.

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Población y organización institucional de la ciudad.

 El grupo de alrededor 30 familias provenientes de las Islas Canarias y de Galicia, llegó a Montevideo el 19 de noviembre de 1728, juntamente con un contingente militar de 400 hombres de tropa; quienes llegaron en el barco “Nuestra señora de la Encina”, fletado por el vizcaíno Francisco de Alzáibar. Alzáibar retornó a España, volviendo el 27 de marzo de 1729 con otro grupo de inmigrantes que venían a poblar Montevideo, donde el mismo Alzáibar resolvió radicarse definitivamente.

Aquí construyó una importante fortuna en tierras ganaderas; y fue quien principalmente financió la construcción de la Iglesia Matriz de Montevideo. Sus destacados servicios a la Corona y a la ciudad, determinaron que el Rey de España lo destacara designándolo Caballero de la Orden de Santiago, Capitán de Navío de la Real Armada, Marqués de San Felipe y Santiago de Montevideo, y Alguacil Mayor de Su Majestad en la ciudad.

Por otra parte, Zavala procedió a organizar institucionalmente el gobierno de la ciudad, designando su primer Cabildo que instaló el 1º de enero de 1730, con el cometido propio de esa autoridad municipal, de administrar la ciudad y asegurar el orden público entre sus pobladores.

Asimismo, Zavala creó un cuerpo de milicia para la defensa de la ciudad, llamado Cuerpo de Corazas, al mando del cual fue designado uno de los primeros pobladores, Juan Antonio Artigas, abuelo del Gral. José Gervasio Artigas que desempeñaría un papel decisivo en la historia del Uruguay.

Posteriormente, en 1751, el Rey de España dispuso que en Montevideo existiera un Gobernador, nombrado directamente por la Corona. Los Gobernadores de Montevideo, fueron José Joaquín de Viana entre 1751 y 1784; Agustín de la Rosa, entre 1784 y 1771; nuevamente José Joaquín de Viana entre 1771 y 1773; Joaquín del Pino de 1773 a 1790; Antonio Olaguer Feliú de 1790 a 1797; José Bustamante y Guerra de 1797 a 1804; Pascual Ruiz Huidobro de 1804 a 1807, y Javier de Elío de 1807 a 1818.

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Características de la ciudad colonial de Montevideo.

 La finalidad esencialmente militar que determinó la fundación de la ciudad de Montevideo - prevenir cualquier incursión portuguesa, especialmente desde Colonia que en el momento de la fundación ocupaban los portugueses - impuso que ella fuera una plaza fortificada. La ciudad en sí misma, estaba situada sobre una parte de la península que cierra la bahía por el este, hacia el Río de la Plata en un territorio aproximadamente triangular cerrado por una fuerte muralla de piedra, trazada en forma zigzagueante, y de gran ancho y altura, capaz de resistir exitosamente los impactos de las piezas de artillería naval más potentes de la época.

A corta distancia de la costa del Río de la Plata - donde actualmente es la Plaza Independencia de Montevideo - se levantaba una poderosa fortificación, la Ciudadela, cuya puerta hacia la península y la ciudad - parado frente a la cual Blanes pintara a Artigas en un célebre cuadro - se encuentra actualmente en su sitio originario, como monumento histórico.

La Ciudadela, que demoró 40 años en ser construida totalmente, era una formidable fortificación de piedra - material que abundaba en la zona - conformada por una gran plaza de armas rodeada por altas y gruesas murallas, que tenía en cada esquina sendas altas torres romboidales donde era posible emplazar poderosas piezas de artilleria. Estaba rodeada por un foso de enorme ancho y profundidad, que podía ser inundado desde el mar, cruzado hacia la ciudad con un puente levadizo.

Desde la ciudadela - que estaba situada dentro del límite de la ciudad - se extendía hasta el agua una muralla de similares características, a través de la cual solamente dos portones daban acceso a los campos exteriores a la ciudad; terminada también en dos fortificaciones elevadas, llamadas el Cubo del Norte el Cubo del Sur. Por el oeste, en el extremo de la península se encontraba otra importante fortificación, el Fuerte de San José, originaria construcción efectuada por Zavala.

 En tales condiciones, Montevideo era una formidable fortaleza, en la cual estaban emplazados sobre los altos muros 300 cañones; y donde existía un enorme depósito de armas, municiones y pólvora a disposición de una dotación militar de gran importancia para su época. Entre los cuerpos militares destacados en Montevideo, cabe mencionar especialmente el Cuerpo de Blandengues de la Frontera, una selecta unidad compuesta por 8 compañías de 700 plazas cada una, creada en 1797, donde comenzó su carrera militar José Gervasio Artigas.

Además, era la base naval de la Marina Real española en el Río de la Plata; y en su bahía fondeaban continuamente las naves de guerra españolas que patrullaban las costas americanas del Atlántico sur.

 Sin embargo, la imponente ciudadela que llevó 40 años construir - desde 1742 a 1782 - solamente subsistió medio siglo, hasta 1833 en que, luego de la independencia, se comenzó su demolición; sin duda para emplear sus sólidos materiales para otras obras de la ciudad. Demolidas inicialmente las plataformas de sus esquinas, el cuerpo principal funcionó como mercado público hasta 1879, en que fue demolida por completo.

Actualmente, sólo es posible ver un pequeño fragmento de sus muros, cerca de uno de los extremos del Teatro Solis. Bajo tierra permanecen, sellados, algunos de los túneles que comunicaban la Ciudadela con las fortificaciones cercanas.

                                            

http://www.escueladigital.com.uy/historia/colonizacion/fundmvd.htm

Revista Montevideo visto por los viajeros. Aníbal Barrios Pintos

 Usos y COSTUMBRES DE LOS HABITANTES. SU CULTURA John Mawe, que dedicara su vida al estudio de las ciencias naturales, especialmente de la mineralogía, llegó a Montevideo en viaje de negocios en junio de 1805. Suponiéndolo espía, las autoridades españolas lo confinaron en una estancia del departamento de Lavalleja. Mawe, que cultivó amistad con el naturalista Pbro. Dámaso Antonio Larrañaga, fue liberado durante la invasión inglesa y acompañó la expedición de Whitelocke a Buenos Aires en 1807. Dice el autor, mencionando algunos de los rasgos más característicos de los criollos: "Son humanos y bien dispuestos, cuando no actúan movidos por los prejuicios políticos o religiosos. Sus hábitos de vida son muy parecidos a los de sus hermanos de la vieja España y parecen de la misma notable unión de dos cualidades opuestas pero no incompatibles, la indolencia y la templanza. Las damas son generalmente afables y atentas, sumamente aficionadas a ataviarse, muy limpias y aseadas en sus personas. Adoptan en el hogar vestimentas inglesas pero cuando salen visten de negro, siempre cubiertas de un largo velo o mantilla. Cuando van a misa invariablemente lo hacen con vestidos de seda negra, ribeteados. Deleitan con su conversación, que se distingue por su vivacidad, y son muy corteses con los extranjeros." 

Amables recuerdos tiene para una de las mujeres montevideanas -Maria de Parides- un soldado del Regimiento 719 de Glasgow, quien después de la toma de la ciudad permanece en ésta durante siete meses. Precisamente en casa de dicha joven viuda -cuyo esposo fue muerto en el primer ataque a la plaza- y de su anciano padre, fue alojado este autor anónimo cuyo libro fue reeditado en el mismo año de su primera impresión: 1819. "Era de talla pequeña pero de elegante aspecto. Era muy morena, como las demás mujeres del país; sus brillantes ojos eran negros como el azabache y sus dientes blancos y parejos. Cuando se engalanaba llevaba su propio pelo -que era muy largo y de un negro lustroso-- en trenzas que le caían a lo largo de la espalda, a la usanza del país. Su traje era sumamente sencillo: un negro velo cubría su cabeza y su mantilla se anudaba, de la manera más graciosa, debajo del mentón. Así era el atavío general de todas las mujeres: la única diferencia consistía en el color de sus mantillas y de su calzado..." Muy intensos deben de haber sido los sentimientos que le inspirara Maria de Parides, o quizá Paredes, a este soldado inglés, pues es el único viajero en todo el siglo XIX que desestima, como ya dijimos, la reconocida belleza de las demás representantes del sexo femenino: "Las mujeres nativas era las menos graciosas que jamás hubiera yo contemplado. Tienen anchas narices, labios gruesos, y son de muy pequeña estatura. Su cabello, que es largo, negro y áspero al tacto, lo llevan rizado y levantado sobre la frente de' la manera más horrible, mientras cae por detrás de sus espaldas hasta más abajo de la cintura. Cuando se engalanan, entrelazan en él plumas y flores y se pasean en la plena ostentación de su fealdad." Agrega que su pollera era corta y angosta, permitiendo ver bien los tobillos; sólo un abanico protege sus rostros de los ardores del sol; nunca salen sin ir acompañadas por sus esclavas, y cuando van a misa, éstas llevan el libro y una alfombrita para que su señora se arrodille, pues no hay asientos en la iglesia". "

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lunes, 4 de diciembre de 2023

Secuencia APE Leyenda El origen de la sabiduría

 Origen de la sabiduría


Cuenta la leyenda... que los dioses se reunieron para esconder la sabiduría, pues el ser humano se iba a degenerar y no era recomendable que la tuviera en sus manos.  Solo se destruiría más rápido y lograría realizar daños muy grandes. Pero era necesario que estuviera al alcance de gente preparada para que hicieran buen uso de ella.


Se levantó el Dios de las aguas y dijo:

"Escondamos la sabiduría en el fondo de un océano, en una caverna submarina y pongamos un monstruo marino a resguardarla, ahí nunca la encontrará".

Uno de los Dioses se adelantó al futuro -dice la leyenda- y se encontró con la sorpresa de que el ser humano haría guerras en el fondo de los océanos, y que si la sabiduría estaba ahí,  era inseguro saber en qué manos iba a caer, no era  buen lugar.


Se levantó en la asamblea el Dios de la tierra y dijo:

"Escondamos la sabiduría en las entrañas de la tierra, ahí nunca se le ocurrirá buscar". Nuevamente se adelantan al futuro y se dan cuenta que el ser humano haría perforaciones en todos lados, por codicia, buscando minerales, piedras preciosas, etc. Y no se sabría qué tipo de ser humano encontraría la sabiduría, tampoco era un buen lugar.


Entonces habló el Dios del aire y dijo:

"Escondamos la sabiduría en la más alta montaña, donde jamás un pie humano ha llegado".  Se adelantan al futuro y ven que el ser humano por orgullo trataría de conquistar las más altas montañas, gente así tampoco era recomendable que la encontrara.


 Hablaron de decenas de lugares, pero ningún lugar era seguro, por fin uno dijo:

"Escondamos la sabiduría dentro del mismo ser humano, ahí no la buscará, solo el que tenga puro y noble corazón se le ocurrirá buscarla en ese lugar". 


Todos los dioses estuvieron de acuerdo, y desde entonces la sabiduría está ahí..."



                                                            - Templo de Delfos-  www.odaee.org 


Actividades: 


Leemos atentamente la leyenda y luego realizamos las siguientes actividades propuestas a continuación

Comentá con tus propias palabras sobre qué trata la leyenda. Organiza tu comentario en dos párrafos teniendo en cuenta los signos de puntuación, sangría, uso de mayúsculas y ortografía. 

Reconocé el tipo de narrador que encontramos en este texto, copiá algunas de las palabras que te sirvieron para poder reconocerlo. 

Marcá en el siguiente ejercicio si se trata de información VERDADERA o FALSA. En caso de ser falsa, anotá la verdadera:

Los dioses estaban de acuerdo al lugar en donde esconder la sabiduría, solamente quisieron hacerle una broma a los hombres __________

Uno de los motivos que tenían para esconder la sabiduría era porque el hombre es pecador. __________

Todas las siguientes palabras son antónimos de SABIDURÍA: rebelde, estudioso, ignorante, inmaduro. __________

En el siguiente enunciado marca oración, verbos conjugados, sujeto expreso y predicado.

"Todos los dioses estuvieron de acuerdo, y desde entonces la sabiduría está ahí..."

  1. Ubica un GSN y estudia cómo está conformado.

Secuencia APE 9os.

 Secuencia APE 


 

 ACTIVIDADES PARA EL ARTÍCULO LOS MIGRANTES Y EL AGUA DE LA MUERTE

 

 Luego de leer el artículo atentamente, contesta las siguientes preguntas. Recuerda revisar tu puntuación y ortografía.

 1) Nombra los paratextos que encuentras en esta hoja. Explica para qué sirven.

2) De las siguientes opciones, señala qué clase de texto te parece que es, justifica tu respuesta.

a)                 Una novela

b)                 Un cuento

c)                 Un artículo periodístico

d)                Una obra de teatro

3) ¿Qué significa ser migrante?

4) ¿Quiénes son los migrantes a los que se refiere el texto? ¿De dónde provienen?

5) ¿Por qué deben migrar? ¿Cuáles son los problemas que tienen en sus países de origen?

6) ¿Cuáles son los peligros que enfrentan al emigrar?

7) Selecciona una opción y justifica tu respuesta. Las letras en cursiva que aparecen en el texto:

a)                 No significan nada

b)                 Es la misma autora que cambia la letra

c)                 Están en cursiva para mostrar lo que piensa otra persona.

d)                Están en cursiva para mostrar lo que piensan dos personas más.

8) Escribe todas las referencias a la palabra “muerte” que encuentres en el primer párrafo de este texto.

9) ¿Qué tipo de sintagmas son “el agua de la muerte” y “muerte en el agua”? Justifica tu respuesta explicando cuál es el núcleo y a qué categoría de palabras pertenece.

10) La autora nos cuenta que los migrantes pretenden llegar a España. A lo largo del texto, Rosalba señala los problemas que tiene España como un alto desempleo, enumera los demás problemas que señala la autora.

11) Rosalba Oxandabarat escribe este texto porque (puedes marcar más de una opción):

a)                 Quiere exigir justicia para las personas que deben migrar en estas condiciones.

b)                 Porque piensa que la migración es un derecho humano.

c)                 Porque está aburrida.

d)                Porque no se le ocurrió otra cosa.

e)                 Porque quiere narrar hechos que suceden con frecuencia, pero que no muchos conocen.

13) Marca enunciado, verbos conjugados, oraciones, sujeto expreso o tácito, predicado.

 “Esta misma semana otra foto dio la vuelta al mundo: mostraba a un niño pequeño, de unos 4 años, caminando solo en el desierto que separa a Jordania de Siria. 

Secuencia APE 9o. años Los migrantes y el agua de la muerte


Migrantes en Túnez.

Rosalba Oxandabarat

Los migrantes y el agua de la muerte

Las personas que vemos en la foto, por esas raras coincidencias de gestos especiales que un fotógrafo alerta llega a captar, parecerían adorar la luz, buscarla, recibirla. En realidad, la foto retrata a migrantes somalíes que buscan señal con sus celulares. Buscan comunicarse con parientes en una playa llamada Korlay, cerca de Djibouti. Korlay, se explica, significa “agua muerta” o “agua de la muerte”. Junto al agua de la muerte, los somalíes de la foto, como todo migrante, buscan alguna manera de perpetuar o mejorar su vida. Y es trágicamente acertada esa conjunción, porque la manera en que los africanos que huyen de su país transitan esa migración comporta, ciertamente, peligros de muerte. Y muerte en el agua. 

Esta misma semana otra foto dio la vuelta al mundo: mostraba a un niño pequeño, de unos 4 años, caminando solo en el desierto que separa a Jordania de Siria. Fue publicada en varios medios, como un hecho patético y milagroso. En realidad, el niño marchaba solamente unos cuantos metros atrás de sus familiares, y de un grupo conformado por los tantos que periódicamente huyen de la violencia en Siria. Y no deja de ser irónico que una foto, no trucada, pero sí recortada, provocara tanta emoción en un mundo donde la noticia, ya no de cuántos miles huyeron de acá o de allá para llegar a tierras que creen más promisorias, sino de cuántas decenas que sumándose van redondeando unos cuantos miles mueren en el intento desde que, en 1988, aparecieron los primeros cadáveres en el Estrecho de Gibraltar. Hace pocos días una decena de migrantes procedentes de Marruecos murieron tratando de ingresar a España.

Lo extraño es que estas personas, como las que murieron en Ceuta, quieren llegar a un país azotado por la crisis y el desempleo, y parten desde un continente que -según la coordinadora de Desarrollo Local Sostenible, de Alianza por la Solidaridad, Almudena Moreno- crece un promedio de 9 por ciento anual. Pero, señala el mismo informe, el último Afrobarómetro “pone en evidencia la desconexión entre la riqueza creada por los estados y la persistencia de la pobreza de una ciudadanía que tiene serios problemas para garantizar sus necesidades más básicas”. En el África subsahariana, continúa, una quinta parte de la población padece malnutrición y hambruna, mientras en el continente grandes compañías compran tierras “para producir alimentos que luego exportan, mientras los habitantes locales pasan hambre”.

Y además, no hay que desdeñar la fuerza del sueño del país mejor. El sueño de ser uno más en un país que creen mejor. Entre los derechos humanos debería estar el derecho a ser considerado un vecino. Ser considerado tal no quiere decir que tu vecino te ame, te visite, te invite a su casa, aparezca frente a la tuya -como se ve en algunas películas hollywoodenses, para “americanos-americanos”, naturalmente- con una tarta de chocolate para darte la bienvenida. Solo significa que reconozca tu derecho a estar ahí, a no mirarte como intruso, a no confinarte en tu extrañeza. Nada de eso les pasará a los migrantes, si es que logran pasar las fronteras que los repelen. La historia de las migraciones abarca mucho más que historias humanas, pero estas la surcan y la riegan con infinito dolor. 

En El País de Madrid (10 de febrero de este año) la escritora Almudena Grandes, refiriéndose a los muertos en Ceuta, publica: “En Marruecos se siguen viendo los telediarios españoles, una repugnante espiral de escándalos, corrupción, desahucios, suicidios, desempleo y desesperación, pero ellos lo siguen intentando. Con concertinas, con botes de humo, con las mortíferas corrientes del Estrecho, se siguen jugando la vida, la siguen perdiendo. Prefieren ser pobres en España que uno más en sus países de origen. A mí, cuando pienso en ellos, en su miseria, en sus anhelos, en las camisetas del Barça o del Madrid que algunos se pondrían para venir a morir a Ceuta, se me parte el corazón. Y hasta echo de menos a Dios, porque si creyera en él tendría al menos la esperanza de que alguien pague por esto alguna vez, en alguna parte”.

Por ahora, nadie pagó.

Secuencia APE 


 

 ACTIVIDADES PARA EL ARTÍCULO LOS MIGRANTES Y EL AGUA DE LA MUERTE

 

 Luego de leer el artículo atentamente, contesta las siguientes preguntas. Recuerda revisar tu puntuación y ortografía.

 1) Nombra los paratextos que encuentras en esta hoja. Explica para qué sirven.

2) De las siguientes opciones, señala qué clase de texto te parece que es, justifica tu respuesta.

a)                 Una novela

b)                 Un cuento

c)                 Un artículo periodístico

d)                Una obra de teatro

3) ¿Qué significa ser migrante?

4) ¿Quiénes son los migrantes a los que se refiere el texto? ¿De dónde provienen?

5) ¿Por qué deben migrar? ¿Cuáles son los problemas que tienen en sus países de origen?

6) ¿Cuáles son los peligros que enfrentan al emigrar?

7) Selecciona una opción y justifica tu respuesta. Las letras en cursiva que aparecen en el texto:

a)                 No significan nada

b)                 Es la misma autora que cambia la letra

c)                 Están en cursiva para mostrar lo que piensa otra persona.

d)                Están en cursiva para mostrar lo que piensan dos personas más.

8) Escribe todas las referencias a la palabra “muerte” que encuentres en el primer párrafo de este texto.

9) ¿Qué tipo de sintagmas son “el agua de la muerte” y “muerte en el agua”? Justifica tu respuesta explicando cuál es el núcleo y a qué categoría de palabras pertenece.

10) La autora nos cuenta que los migrantes pretenden llegar a España. A lo largo del texto, Rosalba señala los problemas que tiene España como un alto desempleo, enumera los demás problemas que señala la autora.

11) Rosalba Oxandabarat escribe este texto porque (puedes marcar más de una opción):

a)                 Quiere exigir justicia para las personas que deben migrar en estas condiciones.

b)                 Porque piensa que la migración es un derecho humano.

c)                 Porque está aburrida.

d)                Porque no se le ocurrió otra cosa.

e)                 Porque quiere narrar hechos que suceden con frecuencia, pero que no muchos conocen.

13) Marca enunciado, verbos conjugados, oraciones, sujeto expreso o tácito, predicado.

 “Esta misma semana otra foto dio la vuelta al mundo: mostraba a un niño pequeño, de unos 4 años, caminando solo en el desierto que separa a Jordania de Siria. 

domingo, 19 de noviembre de 2023

Leyenda del Paso de la Cruz de Fernán Silva Valdés.

 LEYENDA DEL PASO DE LA CRUZ 

 En muchos lugares de mi tierra hay parajes llamados "de la cruz". Cerros, arroyos, cañadas, pasos, etcétera. Todos tienen su historia, generalmente vulgar y parecida: una muerte, luego una cruz señalando el sitio en que yace el finado, cuando no el lugar del crimen; y luego el tiempo goteando sobre el paraje su agua de olvido o de recuerdo; borrando el episodio o avivándolo hasta la fábula; (...) 

El "paso de la cruz" al cual me refiero, es un vado sobre uno de los ríos más bellos del país: el río Yi, que es como decir agua dos veces, ya que en lengua guaraní la letra "i " pronunciada de un modo particular quiere decir agua. En dicho paso, a la sazón no se ve ninguna cruz que justifique el nombre, pero si ésta ya no existe, flota aún por el lugar la cola misteriosa de su leyenda poética y fantástica como pocas, muy desvaída y deshilachada ya. Vamos con ella. Dicen que era un hombre muy bueno pero que en su juventud había sido un gran pecador. La vida de los hombres, y hasta la de los santos, está nutrida de casos así. El nuestro, de joven había sido "mozo flor". Flor de pecado, que es la flor señuelo, a oler el perfume del cual nos allegamos con facilidad mayor que al de la virtud. Y el gaucho flor que les estoy mentando atraía con algo de diablo en la simpatía que inspiraba a machos y a hembras. Se decía que era hombre "acompañado", es decir, que poseía un talismán "compuesto" con plumas de caburé; "compostura" que le había hecho un indio brujo que curaba moribundos y realizaba milagros (...)  Y los hombres lo temían; y las mujeres lo soñaban.« A su paso, los corazones de las chinas románticas y querendonas se estremecían como queriendo volverse hacia arriba, para señalar con sus puntas de brújulas humanas el rumbo del hombre que los imantaba. Mas si el éxito da amigos, también da — por supuesto — enemigos, y como la naturaleza paga bien por bien y mal por mal, el hombre empezó a cosechar en contra, vale decir: su siembra de males. Luego, al pisar la madurez de sus años, se le despejó algún claro de su celeste interior, y su conciencia se le paró de manos, voleándolo. Se levantó maltrecho de su golpe espiritual, y desde ese punto de su vida comenzó a ser lo contrario de lo que fuera hasta el momento. El dedo de la gracia le tocó la llaga y empezó a andar el camino de su perfección. Años y penas le costó hacer olvidar su ayer. Mas tanto dio en el clavo, tanto bien hizo, que las nuevas generaciones lo tuvieron por santo, y una aureola de prestigio le rodeó sus brazos por el cuello y el pago entero lo bendijo (...).

Y bien: el pago tenía su santo, Pero males de otra maldad anidan en el alma de otros hombres, y hombres forasteros, de espíritu cruel y suelto, sin ligaduras con el ayer ni con el mañana, llegaron al lugar, no respetando el prestigio del anciano, en el cual sólo vieron un viejo brujo de larga historia que "debía tener plata escondida"; y una noche, para arrancarle el secreto del escondite de un oro que no existía, lo golpearon hasta causarle la muerte. Los asesinos, con el fin de esconderlo, lo dejaron oculto entre unas piedras, a la sombra pobre de unos talas, más con el fin de ocultarlo que de darle sepultura, aun cuando ésta era una manera de sepultar, en los casos en que estuviera muy distante la tierra sagrada del cementerio. Y hasta aquí la historia; ahora viene la leyenda. Dicen que como no fue velado ni cubierto por la madre tierra, su alma no descansaba en paz, saliendo durante la noche a vagar en forma de luz mala que cumple penitencia. Y era un alma en pena. Salía en las noche.

 А dios oscuras su luz azulada, esa lucecita que acompaña a los jinetes y se posa en las ancas del caballo, ni más ni menos que las luces malas de todos los cuentos. Al cabo de unos años, la fama del paraje fue creciendo, apoyada, como las víboras, en su cola de misterio.  Tenía que ser valiente el hombre que se atreviera а раsаг por allí. Uno que otro gaucho guapo lo hacía de vez en cuando mediante alguna apuesta; mas así quedaba: loco, idiota, cuando no muerto, valgan las afirmaciones de los habitantes de la región. Pero es que así, con sales de asombro, y de miedo, y de fantasía, se sazona el episodio que ha de llegar a la fábula o ha de elevarse hasta el mito. Entonces es cuando: Crece, crece la leyenda como un hongo, y va formando corrales de palo a pique con muertos resucitados, ¡Pago desgraciado aquel en el cual no había un alma buena que clavara una cruz por el finado! Entonces, milagrosamente, en el sitio del crimen, nació una planta.  Esa planta, en pocos meses creció tanto que llegó a ser un árbol vigoroso, y éste árbol tomó la forma de una cruz más que un árbol. Un tronco con dos brazos horizontales, sin ramas ni hojas (...).